Después de una semana de vacaciones por Suecia, sin haber tocado la bici, llego a Irurzun. Se da la salida y salgo muy fuerte, con los de delante, pero según vamos subiendo me empieza a pasar un montón de gente.
Llego a la bajada y en la zona más técnica el que va delante se cae y yo con él. No me he hecho daño, me levanto, y entonces veo que se me ha salido la leva de la maneta del freno hacia fuera, intento arreglarlo, pero sin herramientas no hay nada que hacer. Bajo andando buscando a alguien que pueda tener la llave, llego a meta y me paro a arreglarlo con el padre de Omar. No lo consigo asi que sigo sin freno. Después de casi una vuelta por fin me dejan la llave, paro y lo arreglo. Ya me ha pasado todo el mundo y pronto me dobla Apezetxea. Se acabó, una carrera para olvidar.
Llego a la bajada y en la zona más técnica el que va delante se cae y yo con él. No me he hecho daño, me levanto, y entonces veo que se me ha salido la leva de la maneta del freno hacia fuera, intento arreglarlo, pero sin herramientas no hay nada que hacer. Bajo andando buscando a alguien que pueda tener la llave, llego a meta y me paro a arreglarlo con el padre de Omar. No lo consigo asi que sigo sin freno. Después de casi una vuelta por fin me dejan la llave, paro y lo arreglo. Ya me ha pasado todo el mundo y pronto me dobla Apezetxea. Se acabó, una carrera para olvidar.
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